Repensar el Negocio

cómo saber si una idea de negocio es buena

¿Es tu idea lo suficientemente buena?

Tienes una idea para resolver un problema o una oportunidad, ya sea un nuevo proceso para tu departamento o incluso una nueva idea de negocio. Entonces, ¿cómo puedes averiguar si tu idea funcionará realmente y si es sostenible? La gente suele tener ideas que podrían ser importantes, pero les cuesta cualificarlas para determinar si pueden ser productos, mejoras, servicios o negocios viables con verdadero valor.

Independientemente de la inspiración inicial, las innovaciones que acaban produciendo resultados siguen un marco disciplinado desde el problema/oportunidad hasta el impacto. Y el éxito de la innovación requiere más que una gran idea. El hecho es que las innovaciones tienen éxito con un gran número de ideas y fracasan por falta de ellas.

Para determinar si tu idea es lo suficientemente buena, debes asegurarte de que está completamente desarrollada. He aquí un marco de preguntas en cuatro partes que te ayudará a organizar, cuantificar -y tal vez incluso reimaginar- tu idea:

1. ¿En qué medida entiendes el problema/la oportunidad?
Es habitual que las empresas y las personas se lancen de cabeza a la búsqueda de una solución sin comprender plenamente el problema o la oportunidad a la que se enfrentan. Se lanzan a imaginar una solución innovadora, pero sólo la ven a través de una lente: la suya. Para comprender realmente un problema u oportunidad, hay que reunir información de diversas fuentes y grupos. Debe comprender no sólo cómo le afecta a usted o a su equipo, sino también a quién más le afecta y de qué manera. Aquí es donde la recopilación completa de datos y la colaboración en grupo son primordiales. Al esforzarte por comprender mejor el problema/oportunidad, debes identificar quién puede ayudarte a verlo desde un ángulo diferente.

2. ¿Cómo aborda tu idea el problema/oportunidad?
Una vez que entiendas completamente el problema o la oportunidad, será más fácil desglosar exactamente cómo tu idea resuelve la necesidad. Al examinar los resultados de su idea en todos los afectados por el problema/oportunidad, podrás ver si tu solución tiene valor sólo para unos pocos o para muchos. Puedes utilizar los mismos datos que reuniste para evaluar el problema/oportunidad para medir el alcance de tu idea. Empieza por hacer una lista de las formas en que tu idea aportará soluciones a otros, y a cuántos grupos de personas afectará positivamente. Esto te ayudará a ver el verdadero potencial de su idea para tener un efecto máximo. Puede que durante este paso tengas que añadir ideas a tu innovación original para ampliar su alcance.

3. ¿Qué tan clara es tu idea?
Una vez que hayas desarrollado tu idea, el siguiente paso es aclararla. Con sólo unas pocas frases, deberías ser capaz de explicar tu idea a alguien, así como los resultados que proporciona. Cuanto más clara sea tu idea, mejor podrás comunicarla, lo que te ayudará a conseguir el apoyo y los fondos que necesitas de los demás. Esta mayor claridad también te ayudará cuando empieces a ejecutar la idea.

Hacer más preguntas puede ayudar a que tu idea sea más clara. Una gran técnica para aumentar la claridad es el método de los cinco porqués. Empieza con la pregunta inicial – “¿Cómo resuelve mi idea el problema/oportunidad?”- y luego pregunta por qué cinco veces, cada vez basándose en la respuesta anterior. De este modo, se consiguen ideas que la pregunta anterior no pudo generar.

4. ¿Es tu idea la mejor solución?
Después de pasar por las tres primeras preguntas, habrás involucrado a otras personas, examinado el problema/solución de forma más completa y, con suerte, habrás quitado las capas de tu idea original para revelar el potencial adicional o incluso las lagunas que hay que llenar. Armado con esta información, ahora es el momento de evaluar honestamente si tu idea es la mejor solución al problema/oportunidad.

La respuesta puede ser “sí”; la respuesta puede ser “no”; o la respuesta puede ser “parcialmente”. Tu idea puede ser la idea semilla que ayude al equipo que has reunido a generar aún más ideas hasta descubrir una solución completa. En muchos casos, todo el potencial de una idea no es evidente y puede no encontrarse en el problema original que pretendía resolver.

Después de someter tu idea a estas cuatro preguntas, deberías saber si es viable o no. También puedes descubrir que la idea ha evolucionado de la primera a la cuarta pregunta, lo que forma parte del proceso de innovación.

AUTOR

El Dr. Evans Baiya es un guía internacionalmente reconocido y fiable para los líderes de negocios e innovadores. Utilizando su proceso de 6 etapas, ayuda a las empresas a identificar, definir, desarrollar, verificar, comercializar y escalar ideas para que las empresas y los individuos puedan aprender, crecer y prosperar. Es el co-autor del galardonado libro, The Innovator’s Advantage y co-creador de la Academia The Innovator’s Advantage, un detallado entrenamiento en innovación paso a paso.

IMAGEN: la del artículo original, por Nick Fewings en Unsplash

 

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